Diálogos de arte gráfico polĂtico. Alemania – MĂ©xico 1900-1968
23 marzo – 29 agosto, 2022 / Edificio Sabatini, Planta 3
Exposition de Gravures Museo de la Reina Sofia (Madrid)


La exposiciĂłn De Posada a Isotype, de Kollwitz a Catlett, centra su investigaciĂłn en el desarrollo e intercambio entre diferentes medios gráficos supuestamente obsoletos y antitecnolĂłgicos como la xilografĂa, el grabado en madera, el linĂłleo y la litografĂa asĂ como sus funciones y formas de distribuciĂłn en contextos geopolĂticos y sociales muy diferentes. La muestra, comisariada por Benjamin H.D. Buchloh y Michelle Harewood se articula en torno a cuatro grandes áreas, partiendo de los casos iniciales del mexicano JosĂ© Guadalupe Posada y de la alemana Käthe Kollwitz, las dos grandes figuras del grabado de finales del siglo XIX, para seguir con el expresionismo alemán y el Taller de Gráfica Popular mexicano, y terminar con el proyecto Isotype(International System of Typographic Picture Education) de los austriacos Otto Neurath, Marie Reidemeister-Neurath y el alemán Gerd Arntz.
En la primera secciĂłn de la muestra se contrapone el trabajo de JosĂ© Guadalupe Posada y de Käthe Kollwitz, situados en extremos opuestos del espectro geopolĂtico y artĂstico: por un lado, la producciĂłn de Posada, desarrollada a partir del grabado francĂ©s de HonorĂ© Daumier y Paul Gavarni, que recoge sus caricaturas polĂticas mordaces, anuncios y viñetas; y, por otro, la obra de cariz socialista y feminista de Kollwitz, basada en un primer momento en la gran tradiciĂłn del aguafuerte y la litografĂa europea, desde Rembrandt hasta Goya, que abandona en pos de la xilografĂa, medio con el que conecta con las clases bajas y empobrecidas. Ambos serĂan posteriormente referentes para artistas gráficos polĂticos de MĂ©xico, Estados Unidos, la UniĂłn SoviĂ©tica y China. La obra de Posada, representada a travĂ©s de numerosas octavillas, pĂłsteres y periĂłdicos que servirán de referencia de una identidad nacional mexicana durante dĂ©cadas, dialoga en la muestra con los grandes porfolios con los que Kollwitz refleja los dramas sociales de la Alemania del Imperio hasta la Primera Guerra Mundial: Ein Weberaufstand [La revuelta de los tejedores, 1893-1897], Bauernkrieg [La guerra de los campesinos, 1903-1908] y Krieg [Guerra, 1922-1923].
La segunda secciĂłn está dedicada a la reapariciĂłn de la tradiciĂłn del arte gráfico durante los primeros diez años del expresionismo alemán. Bajo el impacto del descubrimiento de los grabados en madera de Paul Gauguin, entre otros, varios miembros de Die BrĂĽcke como Ernst Ludwig Kirchner o Karl Schmidt-Rottluff, difundieron desde 1905 la xilografĂa y el grabado tanto como un medio especĂfico de la tradiciĂłn artĂstica alemana como, paradĂłjicamente, una manera de presentar un globalismo primitivo. Es a travĂ©s de la figura del historiador, crĂtico y editor alemán Paul Westheim, y sobre todo de su libro El grabado en madera (1921), cuando se entiende el grabado medieval como un lenguaje propio de la naciĂłn alemana moderna posterior a la Primera Guerra Mundial, diferenciada de los lenguajes del cubismo francĂ©s y el futurismo italiano. A raĂz de su exilio a MĂ©xico en 1941, Westheim vincula el grabado mexicano con el expresionismo alemán, incluyendo en la segunda ediciĂłn de su libro (1954) al propio Posada asĂ como a varios miembros del Taller de Gráfica Popular. Una dĂ©cada despuĂ©s de la fundaciĂłn de Die BrĂĽcke, la producciĂłn gráfica alemana da un giro radical al abandonar la xilografĂa y su asociaciĂłn con las ambiciones retrĂłgradas del nuevo nacionalismo alemán, y al experimentar con nuevas vĂas de producciĂłn gráfica en obras como Die Hölle [El infierno, 1919] de Max Beckmann, Gott mit Uns [Dios con nosotros, 1919] de George Grosz y Der Krieg [La guerra, 1924] de Otto Dix.
El protagonismo de la tercera y más amplia secciĂłn de la muestra es del Taller de Gráfica Popular. El MĂ©xico posrevolucionario tambiĂ©n viviĂł el debate sobre el uso del medio gráfico como herramienta de comunicaciĂłn y educaciĂłn de las clases trabajadoras y rurales, debate que tuvo lugar inicialmente en periĂłdicos como Frente a Frente y El Machete. En ellos se dudaba de que las pinturas murales promovidas por el Estado se correspondieran con las necesidades de esas clases sociales, y defendieron que los medios gráficos eran más efectivos para tal fin. Fundado en 1937 por RaĂşl Anguiano, Luis Arenal, Leopoldo MĂ©ndez y Pablo O´Higgins en el seno de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios, el Taller de Gráfica Popularestuvo formado por numerosos artistas/activistas que produjeron una gran cantidad de folletos, carteles, panfletos y grabados que contribuyeron a fortalecer las formaciones polĂticas progresistas, y a defender causas como la nacionalizaciĂłn de los recursos mineros y petroleros o los derechos a la tierra de las poblaciones indĂgenas. Asimismo, el Taller se comprometiĂł cada vez más con la lucha contra el fascismo, sobre todo tras la victoria de Franco en la guerra civil española, en la que desempeñó un papel fundamental el importante nĂşmero de artistas y escritores exiliados, principalmente españoles y antifascistas alemanes organizados en torno a asociaciones como la Liga Pro Cultura Alemana en MĂ©xico. Entre ellos cabe destacar al arquitecto y segundo director de la Bauhaus de Dessau Hannes Meyer y a su segunda mujer, LĂ©na Bergner, miembro asimismo de la Bauhaus donde asistĂa a los talleres de textil y diseño gráfico. Invitados por el gobierno de Lázaro Cárdenas como urbanistas, muy pronto entrarĂan en contacto con el Taller de Gráfica Popular: Meyer como director financiero de la editorial del Taller, La Estampa Mexicana; y Bergner como diseñadora gráfica de numerosos porfolios publicados por la editorial, entre ellos las Estampas de la RevoluciĂłn mexicana (1947) y la primera gran publicaciĂłn donde se documentaba la actividad del Taller: TGP MĂ©xico. El Taller de Gráfica Popular. Doce años de obra artĂstica colectiva (1949).
El Taller tambiĂ©n contĂł entre sus miembros con escritores y artistas exiliados estadounidenses como la fotĂłgrafa Mariana Yampolsky, el pintor Charles White y la escultora y grabadora Elizabeth Catlett, quien adaptarĂa la iconografĂa y la tĂ©cnica gráfica de Kollwitz en sus grabados y carteles en favor de la causa feminista y del Movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos.
Como conclusiĂłn dialĂ©ctica e histĂłrica de la exposiciĂłn, en la cuarta secciĂłn se desarrolla a travĂ©s de una extensa documentaciĂłn el proyecto Isotype de Otto Neurath, Marie Reidemeister-Neurath y Gerd Arntz, en sus diferentes fases y sedes: DĂĽsseldorf, Viena, MoscĂş, La Haya y Londres. Este proyecto adquiriĂł rápidamente un reconocimiento internacional, tanto en aplicaciones prácticas para una nueva y emergente sociedad de la informaciĂłn como en tĂ©rminos de un debate teĂłrico sobre las funciones adecuadas de lo pictĂłrico. El sociĂłlogo vienĂ©s Otto Neurath, en colaboraciĂłn con su esposa Marie Reidemeister, descubriĂł la producciĂłn pictĂłrica y gráfica de Gerd Arntz y la reconociĂł como el medio ideal para formular un lenguaje de signos verdaderamente internacional, funcional y universalmente legible. Los principios del proyecto Isotype se diseñaron en colaboraciĂłn entre Arntz y Neurath para transmitir informaciĂłn sociolĂłgica, econĂłmica y polĂtica crucial para las clases trabajadoras de los Estados nacionales tradicionales, asĂ como para los Estados poscoloniales emergentes del periodo de entreguerras y de la Segunda Guerra Mundial.








